Ondas de choque y mecanismo de acción
La terapia extracorpórea con ondas de choque es un método eficaz para diferentes indicaciones en ortopedia y cicatrización de heridas, especialmente en molestias crónicas de articulaciones y tejidos blandos como epicondilalgia, dolor del tendón de Aquiles, espolón calcáneo o dolor persistente de hombro y brazo.
Su efecto positivo suele aparecer tras unas semanas y aproximadamente 4 a 6 tratamientos con una energía moderada. Las ondas de choque activan una cascada de reacciones mediante mecanotransducción, estimulando mecanorreceptores en las membranas celulares.
Intensidad terapéutica y ajuste de la energía
La energía debe ajustarse individualmente y mantenerse siempre por debajo del umbral del dolor. Si la energía es demasiado baja, la terapia puede ser ineficaz; si es demasiado alta, puede producir destrucción celular.
El modo Vario del Likawave Vario 3i está diseñado para trabajar en un rango medio-alto de energía y frecuencia adaptado al paciente y a la terapia, con un máximo de 0,89 mJ/mm². Bajo estas condiciones, la cavitación no aparece o es insignificante.
Cavitación en litotricia
La cavitación se asocia principalmente a la litotricia, donde se utilizan ondas de choque de muy alta energía para fragmentar cálculos renales. En este contexto, la cavitación contribuye al efecto de desintegración, pero también puede provocar efectos secundarios como sangrado doloroso y lesión tisular.
Cavitación y regeneración tisular
En indicaciones como calcificaciones tendinosas o fracturas óseas que no consolidan, el éxito terapéutico no se debe al efecto de fragmentación, sino al efecto estimulante. Se ha observado que energías más bajas que las usadas en litotricia son suficientes para estimular la circulación local, la microcirculación y el metabolismo celular. A estas energías moderadas, la cavitación no tiene un papel significativo.
También se menciona que en la reducción de grasa mediante ultrasonidos, la cavitación se provoca de forma deliberada para destruir células grasas.
Conclusión
La cavitación aparece con energías muy altas y frecuencias elevadas, y puede dañar las células. En las terapias con ondas de choque distintas a la litotricia, el objetivo principal es el efecto estimulante y bioquímico. A intensidades moderadas no hay efectos secundarios significativos, lo que sugiere que la cavitación no participa de forma relevante.
Si la energía y la frecuencia son demasiado altas, se produce destrucción celular y más dolor, generando efectos negativos.
